Redacción: Hans Montaño
En Roboré, bastión e imagen turística reconocida nacional e internacionalmente, las contingencias del clima y el desabastecimiento de agua en esta Perla del Oriente cobraron factura. Las tierras calientes de la Gran Chiquitania fueron más ardientes que nunca en esta temporada anual que ya cierra. Sin embargo, esta localidad del Sudeste chiquitano, presentada como ‘El paraíso está aquí’, supo enfrentar las carencias originadas por la falta de lluvias que golpearon su vocación natural hacia la ‘industria sin chimeneas’: el turismo.
La situación crítica fue atendida con la perforación de siete pozos artesianos para cubrir el déficit de los ríos Urasiviquia, que se secó totalmente disminuyendo al 100%; mientras que San Manuel y Roboré cayeron en sus aportes a un 50%, según el presidente de la Cooperativa de Servicios Públicos de Agua Potable y Alcantarillado Roboré R.L (Cosepur), Moisés Blanco.

“Los pozos artesianos, desde el 11 de septiembre, comenzaron a trabajar hasta hace diez días atrás que recién los apagamos (entrevista 4 de diciembre). Tenemos dos pozos en el barrio Miraflores; uno en Altamira, uno en el barrio San Francisco, uno en San Antonio y dos en el barrio Marista”, explica. Estas perforaciones son por planificación y proyectos, remarca.
El déficit de agua potable afectó a dos zonas de la población de Roboré: 12 barrios que son las áreas bajas alimentadas por seis pozos artesianos, también por el río San Manuel, el río Urasiviquia y parte del río Roboré (50%). Estos barrios son – de centro a sur, 15 de agosto, Altamira, Miraflores, Las Flores, Marista, 19 de marzo, 27 de mayo, Villa Barrientos, Copacabana, San Antonio y San José Obrero.
Sobre todo, las zonas más afectadas por la escasez de agua potable están en áreas altas, situadas en los cerros. Son un circuito de cinco barrios – San Francisco de Asís, Santa Cruz, Cotoca, 3 de Mayo y Villa Fátima -. La idea es perforar otros tres pozos en los barrios donde faltó el agua; al respecto ya la Gobernación de Santa Cruz está haciendo los estudios de prospección.

“La condición no es la misma. Antes el 100% el agua venía de los tres ríos; venía solamente por gravedad, eran aguas superficiales. Hoy en día no viene de los ríos, llega por los pozos artesianos y es por energía eléctrica, con maquinaria que utilizamos para la extracción de esos lugares”, afirma.
“(En la actualidad) se está dando agua a toda la población las 24 horas del día, pero estamos previendo que las lluvias no son continuas; están costando. Vamos a dar agua las 24 horas hasta cuando se pueda, y cuando no se pueda tampoco vamos a poner en peligro el abastecimiento por la escasez de agua. Tenemos que prever para que no nos falte porque los caudales de los ríos como Urasiviquia, zona del cuartel del regimiento Junín, desapareció totalmente y ese nos daba 13 litros por segundo. El segundo es el río Roboré que también nos daba 14.5 litros por segundo y bajó a la mitad. El tercero es San Manuel que también estaba en ese mismo rango, bajó a la mitad. Con ese 50% de ambos ríos es que se alimentaba, en ciertos horarios, los barrios bajos”, sostiene el máximo directivo de Cosepur que aglutina a 4 mil socios.
Sobre la perforación de nuevos pozos, exterioriza que el 11 de octubre hubo la declaratoria de estado de emergencia en el sistema cooperativo observando que los caudales de los ríos eran mínimos, por tanto, es de esperar que la Gobernación desarrolle su labor. “Ante la falta de lluvias llegamos a temperaturas de hasta 49 grados, hubo una alta demanda de consumo de agua potable”, señala.

Por causa de la emergencia, el 25 de octubre Cosepur aplicó racionamientos de agua a las zonas altas (de 2 de la tarde hasta 12 de la noche) y bajas (desde las 6 de la mañana hasta las 2 de la tarde). “Cosepur no está a la deriva. Tiene un plan de contingencias, pero más que todo previniendo las cosas y para enfrentar la etapa de sequía que venía. Tenemos dos equipos que trabajan en la institución y también de medio ambiente que nos había previsto este tema”, indica Blanco.
2da. etapa y estudio hídrico de la Universidad Católica Boliviana (UCB)
Ahora, en la segunda etapa del plan de contingencia elaborado por Cosepur se prevé la perforación para el 2024 de tres pozos artesianos, a través de un convenio tripartito con el Programa de Aguas Subterráneas (Proasu) de la Gobernación de Santa Cruz, municipio y la cooperativa donde Cosepur financia el 100%. Asimismo, la Universidad Católica Boliviana (UCB) que realizará un estudio hídrico de la microcuenca de Roboré para indagar la situación de los recursos y las aguas subterráneas.
“Dependíamos en su totalidad de las aguas superficiales, pero ahora el 80% dependemos de los pozos y apenas 20% de los ríos. Cambió el panorama. Esto nos ha abierto los ojos para seguir perforando, estamos enfatizando en que cada barrio tenga un pozo artesiano y que para el año tengamos la previsión y podamos enfrentar sin ningún problema (el déficit de agua).
En este punto que aborda el valor de las aguas superficiales, en Roboré el Valle de Tucabaca perteneciente al Bosque Seco Chiquitano, es la «fábrica de agua» productora del líquido vital. Sin embargo, Blanco denuncia la amenaza creciente por el gigantesco asentamiento de 208 comunidades de campesinos interculturales; en contraste con las 17 de antes y las 16 comunidades indígenas. A este hecho de gravedad, el Valle de Tucabaca tiene varias hectáreas deforestadas por dos colonias menonitas presentes en el lugar para sus sembradíos. No sólo en el Valle de Tucabaca, sino también en la población de Naranjos donde han deforestado más de 5 mil hectáreas.

Ya lo puntualiza Freddy Rivero, ingeniero químico y diplomado en Gestión Territorial de Áreas Protegidas en su artículo ‘Agua Chiquitana’, advirtiendo que “los desmontes depredadores por asentamientos no planificados, en zonas de servidumbre ecológica (sub-cuencas y microcuencas), como las del rio Parapetí, Quimome, Tucabaca, San Julián, Zapocó, Paraguá, Guapomó, Sutó y otras tantas, son el tiro de gracia para tamaña tragedia eco sistémica que nos condena, al paso que vamos, a la inexorable disminución y posterior riesgo de desaparición del líquido vital: agua”.
Municipalidad puso en marcha Plan Cisterna
La Alcaldía roboreceña activó un Plan de Emergencias contra la sequía, donde se desarrolló el Plan Cisterna, el mismo que consistió en celebrar convenios con la ABT, YPFB y GTB dentro de la gestión social que realizan estas empresas además de recibir ayudas de la Gobernación de Santa Cruz, a través de la Dirección de Recursos Naturales y el COED; y la Alcaldía de Santa Cruz a través de la Dirección de Gestión de Riesgos y el Servicio Departamental de Caminos, así como también utilizando los recursos asignados a la Unidad de Gestión de Riesgos, a través de una Ley Municipal alquilando cisternas particulares.
Roboré se declaró en desastre por sequía e incendios el 17 de octubre de 2022 mediante Ley Municipal.
Luis Fernando Mendoza Kubber, director de Desarrollo Productivo y Medio Ambiente del Gobierno Autónomo Municipal de Roboré, indica: “Es así que atendimos por un lapso de 2 meses a 23 comunidades mediante cronograma establecido, a quienes estaban sufriendo la falta de agua tanto para consumo humano como para consumo animal, incluyendo los centros poblados del municipio como son Santiago de Chiquitos, Chochís y Aguas Calientes, además de cajas de agua instaladas en Roboré y que existía bajo caudal de agua”.
Actualmente la municipalidad encabezada por el alcalde, José Eduardo Díaz, elabora un Plan de Contingencias contra la sequía que aplicará en el año 2024.
Sobre las acciones que desarrolla la Alcaldía para cuidar sus áreas protegidas, como el Valle de Tucabaca, el funcionario explica que están de acuerdo al Plan de Manejo del Área Protegida, que por cierto el año 2024 tiene que actualizarse. Además de mencionar a Dicopan -Dirección de Conservación del Patrimonio Natural de la Gobernación de Santa Cruz y el Gobierno Autónomo Municipal de Roboré con quienes comparte tuición administrativa y política para desarrollar lineamientos de estrategias de protección de la Unidad de Conservación Patrimonio Natural Tucabaca. Asimismo, el municipio tiene dos áreas protegidas, además de UCPN Tucabaca: la Reserva Ecológica de Vida Silvestre “Laguna Sucuará” y la Reserva Ecológica Municipal “Paquió”.
Dotación y acción de la Gobernación
Ante el bajón de las aguas superficiales (los tres ríos citados), el soporte necesario fue la perforación de 4 pozos en el pueblo de Roboré: uno en la cancha oficial en el barrio Miraflores, otro en Altamira, otro en el barrio San Antonio y otro en el barrio 3 de mayo. Asimismo, se planificó entrar a Santiago de Chiquitos. Esa asistencia, a decir del secretario de Desarrollo Económico, Edgar Landivar, ayudó a combatir las afectaciones por agua potable y de consumo. La sequía golpeó a municipios chiquitanos como San José y Roboré, pero principalmente a la provincia Cordillera y a poblaciones de los Valles Cruceños, como El Trigal.
En concreto, Roboré, con dos a tres pozos más estratégicamente ubicados por Cosepur, se avizora superar la situación y cubrir la totalidad del pueblo para garantizar el agua, los 365 días del año.
Al 30 de noviembre, en total en 2023 y para enfrentar la sequía, Santa Cruz registra que se han perforado 52 pozos de agua en 33 municipios de 13 provincias, beneficiando a 120 comunidades. Además de la dotación de materiales, que pueden ser bombas sumergibles, materiales, tanques rígidos, tanques flexibles, politubos y tubería.
Landivar considera que con la temática de la carretera Santa Cruz – Las Cruces – Buena Vista la población tuvo una reacción positiva hacia el cuidado de los bosques que son los que generan el agua con los humedales; luego viene la lluvia y recargan los acuíferos. Es el caso del Valle de Tucabaca, víctima de avasallamientos por gente que viene de otros departamentos (quemas desmedidas, deforestaciones en zonas no aptas ni para agricultura ni ganadería). También causan problemas en los parques Kaa – Iya del Gran Chaco y Ñembi Guasu (partes de Roboré). Sin embargo, la gente oriunda del lugar en las provincias toma en serio y con mayor preocupación cuidar el agua y la naturaleza. “Es ahí donde podemos trabajar con sinergias entre Estado central, Gobernación y los diferentes municipios”, dice Landivar y menciona las Serranías de Santiago como los otros humedales, las ‘fábricas de agua’ que han fallado en sus caudales.
Subraya que los avasallamientos deben pararse y el INRA con la ABT deben trabajar de la mano con la Gobernación y los municipios.
VOZ DE LAS AUTORIDADES
- “Se está dando agua a toda la población las 24 horas del día, pero estamos previendo que las lluvias no son continuas; están costando. Vamos a dar agua las 24 horas hasta cuando se pueda”. (Moisés Blanco, Pdte. Cosepur).
- “Atendimos por un lapso de 2 meses a 23 comunidades mediante cronograma establecido, a quienes estaban sufriendo la falta de agua tanto para consumo humano como para consumo animal, incluyendo los centros poblados del municipio como son Santiago de Chiquitos, Chochís y Aguas Calientes. (Luis Fernando Mendoza, director de Des. Prod. y Medio Ambiente del Gob. Autónomo Municipal. de Roboré).
- “Tenemos que cuidar el agua porque se está viendo ahora que los ríos han bajado sus caudales y no tenemos aguas superficiales. Seamos fieles guardianes de nuestros bosques. Toca que la sociedad civil se inmiscuya”. (Edgar Landivar, Sec. Des. Eco. Gobernación cruceña).
CIFRAS ALARMANTES
- 2 zonas afectadas de Roboré: 12 barrios que son las áreas bajas alimentadas por seis pozos artesianos. También por el río San Manuel, el río Urasiviquia y parte del río Roboré (50%).
- Sobre todo, un circuito de 5 barrios en áreas altas fueron las zonas más afectadas por la escasez de agua potable.
- El 80% depende de pozos y apenas 20% de ríos. En Roboré cambió el panorama. Los ríos Urasiviquia, Roboré y San Manuel disminuyeron al 50% sus caudales. El primero desapareció.
- 4 pozos en Roboré es la ayuda de la Gobernación a combatir las afectaciones por agua potable y de consumo. Con dos a tres pozos más, se cubrirá la totalidad del pueblo para garantizar el agua, los 365 días del año.






