
Fuente : El Deber
Viajar con dólares en la mochila o hacerlo no con una, sino con las tarjetas de crédito del hermano, del papá, del abuelo, de la tía… Contactar a residentes bolivianos y dar en Bolivia un monto a su familia y recibir el pago por el préstamo en dólares, esas son medidas que se adoptan
Desde llevar dólares en la maleta hasta portar dos docenas de tarjetas de débito o crédito, esas son las estrategias a las que el viajero boliviano debe apelar cuando sale del país para pasar vacaciones con la familia o por trabajo, en tiempos de escasez de esa moneda en Bolivia.
Un grupo de viajeros que fueron a Estados Unidos para asistir a algunos de los partidos de la Copa América revelaron otros mecanismos que les fueron efectivos: Llevar quesos bien valuados en ese país por la colonia boliviana o dejar una cantidad en bolivianos a la familia de un compatriota residente en ese país, quien a su llegada devolvió el monto, pero en billetes verdes.
Pero la dificultad también llega a quienes viajan a Europa. Es el caso de Henry, quien recientemente viajó a Madrid, España, y cuenta su experiencia. “Me he llevado euros, pero, cada euro cuesta Bs 9.70 y los consigues en las agencias de cambios que están haciendo su agosto. El oficial no pasa de Bs 7,43. ¡Casi Bs 10!, y como es moneda alternativa, es difícil de conseguir”.
Henry se llevó como 400 euros en la maleta.
“Allá debes pagar el hotel con tarjeta de débito o de crédito. Hace dos años podía comprar con mi tarjeta de débito cualquier cosa y las comisiones no eran altas por las transacciones. Para nosotros, los bolivianos, está carísimo, y mejor ni pensar en comprar cosas. El banco te limita con la tarjeta de débito hasta cierto monto. Pagué un par de cosas por un valor de 60 euros y mi tarjeta ya estaba bloqueada, así que me tuve que defender con efectivo. ¿Sabes cuándo pude desbloquear mi tarjeta? Cuando regresé a Bolivia”.
Menos mal, que el gasto del hotel fue cancelado por la empresa para que trabaja.
“Mi supervisor utilizó tarjeta de crédito y asumo que no tuvo problema porque de hecho pude regresar. Creo que, al poner estas reducciones tan severas, intentan evitar la fuga de divisas del país. El hecho es que, aunque tengas dinero en el banco, te puedes quedar sin la posibilidad de hacer transacciones importantes. Antes era mucho más fácil. Ahora estamos muy mal, y creo que se va a poner aún peor. En el mercado negro el dólar se va a disparar y ojo, también el euro”.
Gonzalo viajó hace poco a Estados Unidos, llevó a su familia a Miami y a Orlando. “El año pasado me saqué una tarjeta de crédito, justamente previendo este viaje que habíamos planificado con tiempo. Cuatro meses antes, los términos del uso comenzaron a cambiar, al punto que esa tarjeta ya no me servía para viajar. Tuve que sacar otra de otro banco, cuyas condiciones se adaptaban mejor a lo que yo quería y necesitaba”, comentó.






