A tres décadas de la llegada del control biológico de la mano de PROBIOMA, el sector agrícola y biotecnológico urge a la Cámara de Diputados sancionar la ley que permitiría al país ahorrar 500 millones de dólares anuales en importación de agroquímicos.
Santa Cruz, 18 de febrero de 2026. — Cada 18 de febrero, Bolivia conmemora el Día del Control Biológico, una jornada que destaca la capacidad de la biodiversidad para proteger el agro, la ganadería y la salud pública de manera sostenible. Sin embargo, este año la celebración está marcada por una expectativa legislativa clave: la aprobación final de la Ley de Bioinsumos.
El investigador de Productividad Biósfera y Medio Ambiente (PROBIOMA), Miguel Ángel Crespo, señaló que el proyecto de ley ya cuenta con la aprobación de la Cámara de Senadores y se encuentra actualmente en consideración de la Comisión de Economía Plural y de Tierra, Territorio y Medio Ambiente en la Cámara de Diputados. «Estamos esperando que pase a plenaria para que el presidente lo pueda promulgar en las próximas semanas», afirmó Crespo.
Un ahorro estratégico de 500 millones de dólares
La aprobación de esta normativa no solo responde a una necesidad ambiental, sino a una urgencia económica nacional. Según datos de PROBIOMA, Bolivia gasta actualmente cerca de 500 millones de dólares anuales en la importación de agroquímicos.
- Sustitución de importaciones: La ley daría un «espaldarazo» a los productores locales de bioinsumos, permitiendo sustituir los químicos extranjeros y frenar la salida de divisas.
- Ahorro de divisas: La medida se alinea con la política gubernamental de reducir el flujo de dólares que sale del país por compras externas.
- Consenso sectorial: Crespo destaca que no existe oposición a la norma; incluso la agroindustria cruceña y empresas importadoras están abriendo líneas de productos biológicos.
Tres décadas de liderazgo biotecnológico
Bolivia fue pionera en el control biológico microbiano hace más de 30 años gracias al impulso de PROBIOMA. Esta biotecnología ha demostrado su eficacia no solo en cultivos, sino en hitos de salud pública como el control de la vinchuca para combatir el mal de Chagas.
«Bolivia dio un salto biotecnológico hace 35 años, pero lamentablemente gobiernos anteriores no apoyaron estas iniciativas. Hoy, países como Brasil han seguido nuestro ejemplo legislativo para potenciar su agro», recordó el investigador.
Hacia un salto en la innovación y el empleo
La Ley de Bioinsumos es descrita por los expertos como una «ley de la vida» que busca dar respuesta a desafíos globales como el cambio climático, la crisis alimentaria y la contaminación de suelos y aguas. Su implementación promovería:
- Innovación tecnológica: Fomento a la investigación sobre la biodiversidad boliviana.
- Creación de empleo: Impulso a nuevas empresas de biotecnología nacional.
- Sostenibilidad: Una alternativa real contra la desertificación y la degradación de recursos naturales.






